lunes, 4 de abril de 2016

¿Chica curvy busca moda imposible?


Arrebatadores míos, hoy me emociona compartir una confesión/reseña visual/entrevista. ¡Espero que os entretengan! ;o)



Siempre he sido una chica #curvy. ¿Qué significa este término que se ha puesto tan de moda? Y me alegro de ello porque no es fácil aceptar que tu talla es una declaración políticamente incorrecta. Ahora ser rellenita está alcanzando cotas casi fiesteras en portadas de revistas, alfombras allanadas por famosas influyentes y libros protagonizados por mujeres de armas curvilíneas.

¿Alguna de vosotras es una chica curvy? ¿Tenéis amigas que lo son y que comparten sus inseguridades con vosotras? Reconozco que me he pasado la vida pugnando contra ropajes incómodos y geometrías demodé. Sin embargo, en el último año, he leído algunos libros cuyas heroínas tenían curvas desbordantes. Eso fue un primer paso. Luego, me asomé a un par de grupos en facebook donde se tomaban las figuras a lo Venus de Willendorf con gracia, humor y reivindicación de su belleza. ¡Ni os imagináis cómo hace cambiar la perspectiva rodearse de apoyo! ¿Conclusión? Me he rendido. No más dietas, a mi edad paso de creer en cuentos de que voy a cambiar quien soy. Como bien dijo una amiga mía, "yo he nacido para ser gorda". Y lo mejor de todo es que ahora soy más feliz. Me gustan mis curvas ;o)

Toda esta perorata liberadora se debe a mi reciente adquisición: una joyita de libro titulado #CURVY, de la autora Covadonga D'lom, ilustrado por Flavita Banana. Nombres que suenan a risa porque, en realidad, este canto a la liberación de las curvas está retratado en tono de ironía positiva.

Arranca con el desparpajo de una cita de Mae West y, a través de un mar de dibujos contorneados en blanco, negro y un rojo anaranjado chillón, se pasea por el nacimiento, infancia y feminidad de la mujer que ha de bregar contra mini-tallas, sociedades ideológicamente estrechas, modas de reducción masiva y convencionalismos que niegan la diversidad natural.

Me he reído a viva voz porque la autora suelta unas cuantas frases muy bien hiladas con metáforas modernas y un sentido del humor ingenioso que se ríe de situaciones potencialmente humillantes para ponerles un broche de sencillez amable. Si hay lugar para todo el mundo, advoca por mujeres "reales" de todos los tamaños, peques y expansivas por igual, y nos anima a la salud pero también a la aceptación de que no hay necesidad de dramas existenciales para vivir feliz en nuestra piel.

¿Existe la llamada Revolución Curvy? No lo sé, desde luego se oye a menudo sobre mujeres rotundas con vidas de éxito, se oye a mujeres esbeltas defender la voluptuosidad por encima de las tallas escasas. Quizás sea una moda, pero ojalá perdure su esencia más allá de una tendencia. Y este libro parece un fruto muy jugoso, que bien podría no ser el último, que hace eco de ese molde que hasta ahora no encontraba su lugar.

El texto es muy divertido, anima a considerar la naturaleza de cada cual como un atributo agraciado en lugar de un obstáculo y está coloridamente escoltado por unos dibujos de comic optimistas, campechanos, juerguistas y ocurrentes. ¡Ahora a deleitar la vista! ;o)




ENTREVISTA


1-    ¿Te parece que la revolución curvy es una tendencia que está pisando fuerte?

Sin duda. En algo que está ocurriendo a nivel internacional. Existe todo un movimiento body positive que defiende una mejor relación con nuestro cuerpo y que lucha por un cambio en los modelos de belleza considerados “tradicionales”. Es cierto que también algunas marcas han visto un nicho de mercado que estaba poco o nada explotado y que, entre ellas, habrá las que solo lo hagan atendiendo a la tendencia y con fines especulativos pero, en mi opinión, la atención que está recibiendo esta tendencia por los medios permite que se hable del tema, que se abra el debate. Y creo que mucho de todo lo que está pasando perdurará. Y eso es bueno.


2-    ¿Cómo surgió la idea de este libro? ¿Te sumaste a la moda del fenómeno curvy o te sientes identificada de algún modo con él?

En realidad es algo que ya había “vivido en mis carnes”. Toda la vida he tenido sobrepeso pero es cierto que hace unos años y en paralelo con los primeros ecos de este movimiento, yo misma había iniciado mi propia transformación. Decidida a dejar atrás esos kilos de más hice una dieta estupenda con un entrenador personal y llegué a perder 17 kilos. Lo mejor de todo fue que el cambio más notable ocurrió a nivel personal. Poco a poco comencé a entrar en diálogo con mi cuerpo y a aceptarme y también a darme cuenta de que yo misma tenía más prejuicios a la hora de ir un gimnasio que los que la gente que estaba allí tuvo nunca hacia mí. 

Así que adelgacé pero también cambié mi alimentación y mi relación conmigo mejoró. Después, poco a poco y porque quizá la curva también tira al monte, he ido recuperando ese peso. Pero sigo conservando una actitud positiva respecto a quien soy y eso me gusta.

Así que cuando la editorial me ofreció contar mi propia visión de esta tendencia, sentí que era como el broche final a esa transformación interior. Y por eso el humor. Porque para mí el humor es la mayor rebeldía posible y porque creo que es mejor enfrentarse a miedos, inseguridades y demás desde la risa. Me parece maravilloso poder llegar a hablar de este tema desde un lugar agradable e invitar a los demás a que pasen un rato divertido. Se ganan más batallas con una sonrisa.


- ¿Imaginaste el libro como un cocktail perfecto de palabra e ilustración, o surgió la idea después?

Desde el principio el libro se pensó como libro ilustrado. Lo que sí es cierto es que se necesitaba una ilustradora que supiera plasmar en toda su magnitud a una mujer con curvas. Y en ese sentido Flavita Banana ha hecho un trabajo maravilloso. Las ilustraciones no acompañan al texto sino que constituyen por sí mismas un relato que corre en paralelo al mío. En nuestro país todavía no reconocemos la coautoría de los ilustradores, pero la buena ilustración es la que logra añadir al texto la dimensión visual o gráfica.  En ese sentido, Flavita es una ilustradora brillante y llegará muy lejos.



         
3-    ¿Conocías de antes a la ilustradora? ¿Cómo colaborasteis para plasmar ideas?

Conocía las ilustraciones de Flavia y me encantaban. Al final la editorial hizo posible que pudiéramos trabajar juntas. ¡Y resulta que teníamos amigos en común! A partir de ahí todo fue rodado. Nos entendimos muy bien. Nos vimos en tres ocasiones y ella iba ilustrando a medida que recibía el texto. Y el resultado es increíble. Este libro no sería lo mismo sin sus ilustraciones. Es muy profesional, creativa y con un humor mezcla de ternura e ironía que cuadra perfecto con el personaje. Además, ella le ha puesto cara y curvas a nuestra prota y no me la imagino de otra forma que como Flavia la ha plasmado. Ha sido un lujazo trabajar con ella.



4-    ¿Te has planteado expandir con más libros o incluso con merchandising?

Bueno, primero dejemos que #Curvy se presente en sociedad.  Pero está claro que nos encantaría que gustara a los lectores. ¡¡¡Y que pidieran MÁAAAS!!



5-    El humor del libro es contagioso e inspirador, ¿era tu meta?

¡Muchas gracias! Mi meta (en lo relativo al texto) es que la gente pase un rato divertido y que vea que también hay una reflexión, una evolución que está al alcance de cualquiera que se haya sentido así en algún momento, que se pueden coger las noticias, las tendencias, las anécdotas que nos da la realidad y transformarlas para sacar lo positivo que hay en todo. Si algo no nos gusta, cambiémoslo. Utilicemos la risa, nuestra capacidad para ser irónicos para transformarnos no para hacernos daño. La vida insiste demasiado en ponérnoslo difícil pero la risa es un arma muy poderosa.

 

7- Si quieres comunicar algo a lectores y curiosos, adelante :)

          Bueno, espero que disfruten de #Curvy, que se rían, que compartan esa risa, que se sumen a la revolución curvy y trabajen esa actitud. #Curvy es un libro para todos los públicos que promete un rato de diversión. Si lo consigue, todos felices como perdices.



CURVY
COVADONGA D'LOM
Ilustrado por
FLAVITA BANANA
Editorial Lumen
Tapa flexible con solapas
125 págs.
Humor, ilustrado
2016
Relación calidad/precio:
15 pellizcos / adecuado
Encuentra a Covadonga y Flavita



Es una monada de libro y clama por su propia colección de merchandising. ¿No sería cuco tener un jarro de té o una camiseta que dijera SOY UNA CURVY FELIZ? ;o)

Babel exóticamente perfilada.

10 comentarios:

Ana Belén dijo...

Un gran AMÉN a tu entrada!!!
Creo que es perfecta ahora que se avecina el buen tiempo y muchas mujeres comienzan a maltratar sus cuerpos con la típica "operación bikini". Siempre lo digo... ¡cuidarse SÍ!... ¡declarar la gerra a tu cuerpo, JAMÁS!
En palabras de Clarissa Pínkola Estés: "aprobar sólo una clase de belleza equivale en cierto modo a no prestar atención a la naturaleza".
Un saludo!

Lid dijo...

La verdad es que alegra encontrarse historias como estas, tanto en papel como en la pantalla. Yo la verdad es que soy delgada por constitución, aunque las caderas sí que las tengo un poco más anchas (y después no tengo cintura, soy rara XD) y eso me ha hecho flipar con las tallas porque en una tienda una 38 se convierte en una 42 y después hace creer a la gente que está gorda, y todo son culpa de las tallas. A veces es que se entra a tiendas que la ropa es para chicas de 12 años.

La verdad es que no me gusta tampoco como iba la sociedad, estar canija tampoco es bueno (de hecho yo lo veo hasta feo muchas veces) y es lo que fomenta, menos mal que ahora, como dices, se está imponiendo las curvy por varios sitios. Si lo importante es tener salud y que si estás más rellenita procurar que sea fibra en lugar de grasa (porque curvy pero sana, que sea por naturaleza, no por excesiva glotonería), porque yo he visto a auténticos pivones que son chicas curvy.

Ahí te dejo un trozo de comentario xD

Un beso ^^

Marta M. dijo...

Hola. es un libro muy interesante. No debemos agobiarnos por no estar esqueléticas. Cada persona tiene que sentirse bien en su cuerpo. Estar sanas y saludables... lo de los kilos es una obsesión. Seguimos en contacto

Carmen Carpena dijo...

Entre la reseña y la entrevista me has creado unas ganas enormes de leer este libro, apuntadísimo a mi lista, espero tenerlo en mis manos muy pronto porque da alegría ver que las curvys también importamos en este mundo. ¡Besos!

Bemelë 32 dijo...

Este libro me parece una maravilla y me encanta que cada día haya más libros o lo que sea sobre este tema. Las curvas no son algo de lo que avergonzarse si no algo para sacarle provecho. Una mierda que la sociedad halla implantado cánones de estética y a cuerpos preciosos se le humille y sean síndrome de risas...


¡SE MUUY FELIIIIIIIZ! :):)

Aglaia Callia dijo...

Me gusta, me gusta mucho, y no solo porque sea Curvy y yo sin conocer el término ;) He aprendido a amarme y me ha costado mucho, así que ver toda una tendencia dirigida a amarse como uno es y a estar orgullosa de ello me parece una maravilla, en especial para quienes todavía están en ese camino. Queda claro que me encantaría verlo por aquí, mil gracias por hablarnos de él ;)

Besos y feliz inicio de semana.

Pinkiland dijo...

Pues no lo conocía, ya veré a ver si lo encuentro y le hecho un vistazo!!
Un besazo :D

Helena dijo...

Hola. No lo conocía, pero me lo apunto si o si. Me ha llamado muchísimo la atención, y no sabia que era así por dentro!! Gracias por la reseña! Un saludo :)

Margari dijo...

¡Qué vivan las curvas! Que hay que cuidarse, pero no obsesionarse. Y quererse mucho a una misma. No me importaría leer este libro.
Besotes!!!

Sandy! dijo...

¡Qué ganas tengo de leer este libro! :D
Lo malo de las modas es que son eso, modas. Y las modas están destinadas a cambiar. Y el hecho de que ahora se lleve lo curvy en las revistas y en la tele temo que será algo pasajero. Aún así, creo que este tipo de cosas están ayudando a mucha gente con su autoconfianza, lo cual es algo positivo :)

Un besito ♥